Vistas: 571 Autor: 第三组王君飞 Hora de publicación: 2018-12-10 Origen: Sitio
Para los niños pequeños, el juego suele ser una actividad de todo el cuerpo que les ayuda a desarrollar habilidades que necesitarán más adelante en la vida. Correr, bailar, escalar, rodar: todas estas actividades fomentan el desarrollo muscular y ayudan a afinar las habilidades motoras. Los niños también desarrollan sus músculos mentales y emocionales a medida que crean mundos elaborados e imaginativos ricos en un sistema de reglas que gobiernan los términos del juego.
Elena Bodrova, Carrie Germeroth y Deborah J. Leong, investigadoras de la Universidad de Denver, descubrieron que los niños aprenden a regular sus emociones y a pensar antes de actuar cuando juegan. Por ejemplo, si un niño finge ser Olaf de Frozen, puede fingir que se está derritiendo cuando entra o insistir en que le gustan los abrazos cálidos. En cada caso, consideran cómo sus acciones se correlacionarán con cómo debería actuar Olaf en una situación determinada.
Este juego de roles ayuda a los niños a desarrollar habilidades sociales y les ayuda a convertirse en el tipo de adultos capaces de prosperar en una variedad de entornos personales y profesionales.